Vivimos habitualmente hacia fuera: pendientes de lo que ocurre, de lo que tenemos que hacer, de lo que los demás esperan de nosotros.
Un retiro es una oportunidad para detener ese movimiento durante unos días. Para alejarnos temporalmente del ruido cotidiano y crear un espacio en el que podamos escucharnos con mayor profundidad.
En ConSagrando entendemos el retiro como un proceso de cuatro días en un entorno natural apartado, con capacidad reducida para garantizar una atención cercana y un proceso de transformación integral. Un proceso que comienza antes de llegar, continúa durante el encuentro y sigue después, cuando toca integrar lo vivido y llevarlo de nuevo a la vida cotidiana.
Nuestros retiros tienen una duración de cuatro días —desde el jueves por la tarde hasta el domingo por la mañana— y se desarrollan en un entorno natural y apartado, con un grupo reducido que nos permite ofrecer un acompañamiento cercano y personalizado.
Durante el retiro se realizan tres ceremonias nocturnas con ayahuasca —una por noche, de jueves a sábado—, acompañadas de música ceremonial y el aroma de sahumerios e incienso.
Cada mañana, antes del espacio de integración, se realizan dinámicas de arteterapia, respiración consciente o yoga suave. Las tardes quedan libres para el descanso personal, la introspección y la conexión con la naturaleza.
4 días / 3 noches
De jueves por la tarde a domingo por la mañana.
3 ceremonias nocturnas
De jueves a sábado, acompañadas de músicas, sonidos, aromas...
Plazas limitadas
Grupos reducidos para favorecer un acompañamiento cercano.
Naturaleza y recogimiento
Un espacio apartado para desconectar del ritmo cotidiano y conectar contigo.
Vamos añadiendo nuevas fechas a medida que se confirman. Las plazas son limitadas, por lo que te recomendamos reservar con tiempo.
De momento no tenemos próximas fechas confirmadas. Escríbenos y te avisamos en cuanto abramos una nueva convocatoria.
Recepción, instalación y bienvenida al espacio del retiro.
Presentación del equipo, los participantes y las intenciones de cada uno.
Primera ceremonia nocturna de ayahuasca, acompañada de música, sahumerios, etc.
Alimentos ligeros. El horario puede ajustarse en función de cómo haya transcurrido la ceremonia.
Arteterapia, respiración consciente o yoga suave, como espacio para conectar con lo vivido y facilitar su integración.
Círculo de integración sobre la experiencia de la noche.
Comida completa.
Sin actividades programadas: descanso personal y conexión con la naturaleza.
Segunda ceremonia nocturna de ayahuasca.
Tiempo para reponer energías.
Arteterapia, respiración consciente o yoga suave, como espacio para conectar con lo vivido y facilitar su integración.
Trabajo en grupo y espacios de reflexión sobre lo vivido durante la noche.
Comida completa.
Sin actividades programadas: descanso personal y conexión con la naturaleza.
Tercera y última ceremonia nocturna de ayahuasca.
Tiempo tranquilo de escritura y reflexión personal.
Espacio para compartir lo vivido, recoger aprendizajes y explorar recursos para continuar el proceso de integración.
Comida comunitaria de cierre.
Despedida y salida de los participantes.
Los horarios son orientativos y se van definiendo día a día, en función de cómo transcurran las ceremonias y las necesidades del grupo.
Cada mañana, después de la ceremonia, el grupo se reúne en un círculo de integración guiado por nuestro equipo integrador. No es una conversación informal: es un espacio estructurado para dar sentido, palabra y dirección a lo que ha emergido durante la noche.
Las visiones, emociones o recuerdos que aparecen durante una ceremonia pueden ser intensos y, en ocasiones, difíciles de comprender o expresar. Sin un proceso de integración consciente, gran parte de ese potencial de cambio se puede diluir al volver a la rutina.
La integración ofrece un espacio para detenerse, poner palabras a lo vivido y explorar qué significado puede tener para cada persona. Por eso consideramos la integración tan importante como la propia ceremonia: es el puente entre la experiencia y la posibilidad de llevar lo aprendido a tu vida cotidiana.
La preparación es una parte fundamental del proceso. Recomendamos comenzar a prepararte al menos dos semanas antes de tu llegada.
Importante: La preparación previa es individual y puede requerir indicaciones específicas según las circunstancias de cada persona. Si tomas medicación o tienes alguna condición médica relevante, comunícanoslo antes de reservar para poder valorar tu caso.
Tu seguridad y bienestar son una prioridad para nosotros. Por eso, la participación está sujeta a unos criterios y a un proceso de selección previo.